Navidad es uno de esos periodos en los que una decisión de pricing tomada demasiado pronto puede condicionar varias de las noches con mayor potencial del calendario.
El error habitual es pensar: “llega Navidad, subimos los precios un porcentaje”.
Pero no todas las fechas navideñas tienen la misma demanda, ni todos los destinos responden igual, ni todos los alojamientos tienen la misma capacidad para capturar precio.
Por eso una estrategia de Revenue Management para Navidad debe empezar por interpretar el comportamiento de la demanda.
En Navidad, el precio no empieza con un porcentaje. Empieza con una lectura de la demanda.
No existe un “precio de Navidad”. Existen fechas con comportamientos diferentes.
Puentes, Nochebuena, Navidad, Nochevieja, primeros días de enero y Reyes pueden tener patrones distintos de demanda, lead time, duración de estancia y compresión. Cada ventana debe interpretarse por separado.
Primero: divide Navidad en ventanas de demanda.
Antes de modificar precios, conviene dejar de tratar diciembre y enero como un único periodo.
La lectura debe realizarse sobre ventanas diferenciadas.
La intensidad de cada ventana dependerá del destino, del tipo de alojamiento y de cómo se esté comportando la demanda real.
Nochevieja, por ejemplo, puede mostrar una compresión muy distinta a la de los días inmediatamente anteriores.
Tratar ambas fechas con la misma regla puede provocar dos errores: proteger demasiado una fecha débil o vender demasiado barato una fecha fuerte.
¿Cuánto deberían subir los precios en Navidad?
No existe un porcentaje universal.
Decir que un alojamiento debe subir un 20 %, un 40 % o un 60 % únicamente porque llega Navidad ignora demasiadas variables.
El ajuste debería depender de:
- La demanda observada para esas fechas.
- El pickup que está registrando el alojamiento.
- La antelación con la que están entrando las reservas.
- La disponibilidad restante del propio activo.
- La disponibilidad del mercado comparable.
- La posición de precio frente al compset.
- La duración de estancia que está comprando el mercado.
- La existencia de eventos o factores adicionales de compresión.
La fecha nos dice dónde mirar. La demanda nos dice qué hacer.